Escuchar
Qué te pasa, desde cuándo y qué te gustaría resolver.
Te explicamos cómo pedir cita, qué ocurre en la primera visita y cuándo se confirma el precio de cada opción.
No hace falta saber el nombre exacto del tratamiento. Basta con contarnos qué notas, qué te preocupa o para quién es la cita.
| Vía | Qué puedes contarnos | Qué ocurre después |
|---|---|---|
| Formulario | Motivo, disponibilidad y dudas | Te contactamos para concretar |
| Teléfono | Una urgencia suave o una primera pregunta | Revisamos horarios disponibles |
| Correo | El contexto que prefieras escribir | Respondemos con los siguientes pasos |
Las cantidades iniciales ayudan a situarse, pero no sustituyen una exploración. Si proponemos tratamiento, recibirás las opciones y el importe por escrito.
La cita se adapta a la persona que tienes delante. En niños y pacientes con miedo, hablamos antes de empezar y acordamos el ritmo.
Qué te pasa, desde cuándo y qué te gustaría resolver.
Exploramos lo necesario y pedimos pruebas solo si aportan información.
Traducimos los hallazgos a opciones comprensibles y ordenadas.
Recibes un plan y decides cuándo y cómo continuar.
Depende del motivo y de si hace falta revisar pruebas, pero reservamos el tiempo necesario para hablar y explorar sin convertir la cita en una carrera.
Sí. Cuéntanoslo al solicitar cita. Podemos explicar cada paso, parar cuando lo necesites y empezar con una visita de orientación.
Las opciones dependen del tratamiento y de la entidad disponible. Te informamos de las condiciones concretas junto con el presupuesto.
No. El presupuesto sirve para que puedas valorar alternativas con calma antes de aceptar cualquier tratamiento.
La solicitud queda pendiente de confirmación hasta que concretemos contigo el día y la hora.